Para muchas cosas cotidianas de la vida el tamaño es relativo, pero realmente ¿ es ésto cierto ?. Pensemos en como están organizadas las avispas o las hormigas o cualquier tipo de especie de mucho menor tamaño que los seres humanos. Las avispas por ejemplo, crean un avispero donde colaboran todas y donde tienen funciones diferentes. Lo construyen y lo preparan, creando los habitáculos suficientes para sus necesidades, donde la temperatura sea la ideal, fabricando respiraderos y entramados perfectos para poder realizar las labores necesarias para subsistir. Pero para el ojo del hombre, esta importancia es relativa. De igual modo, las avispas podrán pensar lo mismo de los pequeños microbios que habitan en sus cuerpos y así podríamos seguir bajando y bajando de escala hasta dar con los átomos que mantienen la materia unida. Estos átomos también se organizan conforme a una serie de leyes que hacen que esa materia sea la responsable de nuestra existencia, combinando los elementos químicos con la física, componiendo todas las formas que conocemos, todas las formas de vida que percibimos y demostrando de manera muy clara una cosa, que la inteligencia existe desde lo más pequeño conocido hasta el objeto más grande que pueda existir en el Universo.
Casi 7.000 millones de humanos pueblan actualmente la Tierra donde también habitan varios millones de especies y subespecies de todo tipo y si pudiésemos sumar todos los individuos que las componen, nos saldría un número sorprendente. Entra fauna y flora la cifra sería casi incomprensible. Y todo, dentro de un bello planeta. Un planeta gigantesco que puede albergar y mantener a todos. Un planeta que pertenece al Sistema Solar donde además existen otros 7 planetas, planetas enanos, más de 200 satélites conocidos, asteroides, cometas, etc. y para hacernos una idea, en Júpiter cabrían más de 300 planetas como la Tierra y en nuestro Sol, ni más ni menos que 1.300.000 planetas como el nuestro. ¿Seguimos ?. El Sol es una estrella mediana de las muchas que existen en nuestra galaxia, la Vía Láctea, una estrella entre más de 300.000 millones de estrellas, cada una con su sistema planetario de los que aún se conoce poco. ¿ Nos hemos perdido ?. Pues si además sumamos a ésto que en el Universo observable se estima que existen más de 100.000 millones de galaxias, el número es realmente alucinante. Para hacernos una idea, si sumáramos todos los granos de arena que existen en todas las playas de nuestro mundo, no superarían el número de estrellas que pueden existir en el Universo. Si eres capaz de entender un poco lo expuesto hasta ahora, intenta imaginar que es un ser humano en el contexto del Universo. Y si la inteligencia existe desde lo más pequeño a lo más grande, ¿ de donde surge la prepotencia del hombre para creernos superiores a todo lo que existe de una manera tan presuntuosa ?.
Destruimos bosques, matamos y torturamos animales por diversión, pero si algún día una raza superior apareciese de repente y comenzara a eliminarnos, diríamos que son los malos, los demonios y sencillamente, estarían actuando tal y como lo hacemos nosotros con los demás. La diferencia es que podrían tener una excusa, podrían alegar y sin falta de razón, que somos un virus que por donde pasa arrasa.
La única salvación real de nuestra especie es entender de una vez por todas que todos somos lo mismo dentro de un contexto universal. Que todo lo que existe en el Universo, está compuesto por los mismos elementos y por tanto, todo está relacionado y en concordancia, tanto a nivel molecular como en el pensamiento individual.
No nos quepa duda de que si algún día le tocamos demasiado las narices a nuestro querido planeta, el Universo de una forma inteligente, nos pondrá a todos en su sitio. Esperemos que sepamos reaccionar a tiempo y no nos sumemos a la interminable lista de especies extinguidas, muchas de ellas por la intervención del hombre.











